
Desde hace 16 días se han quemado alrededor de 500.000 ha en el Amazonas que es considerado uno de los pulmomes del mundo, ya que consume un el 10% del dióxido de carbono del planeta. Esto lo convierte en un gran sumidero de carbono, y al incendiarse, este gas volverá a la atmosfera contribuyendo al calientamiento global.
Los incendios provocan graves problemas para la biodiversidad ya que el bioma amazónico alberga unas 30 mil especies de plantas vasculares, 2,5 millones de especies de insectos, 2500 especies de peces, más de 1500 especies de aves, 550 especies de reptiles y 500 especies de mamíferos. También seres humanos se ven directamente afectados, ya que 420 tribus indígenas habitan esa zona.
Estos bosques también regulan el clima mundial en la producción de agua dulce, debido a la transpiración de las plantas, proceso por el cual se libera agua a través de las hojas y acaba en la atmósfera.
También protege el suelo de erosiones gracias a las capas de vegetación. E influye en la protección de muchas plantas y ayuda a mantener el delicado equilibrio en las corrientes marinas que reparten el frío y el calor por todo el mundo.
Los políticos culpan de estos hechos a los activistas medioambientales. ¡Hay que hacer algo para pararlo!